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El auto-erotismo, normalidad y globalidad

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Las sociedades en las que nos desarrollamos ejercen una gran influencia sobre las personas.

Existen temas en los que aún hoy, en el siglo XXI siguen siendo como poco, controvertidos. Nos referimos a la masturbación (auto-erotismo).

Hace falta echar la vista atrás, pero no muy atrás para ver que este tema era uno de los tabúes en nuestra sociedad.

Aquí se hace necesario mencionar que nuestra cultura forma parte de la tradición judeo-cristiana, esto ha marcado el pensamiento occidental. Por ello, nuestra tradición cultural le da importancia al dolor. Por consiguiente, en la dicotomía dolor-placer, el dolor se encuentra valorizado y el placer penalizado. Hay miedo al placer, lo sucio, lo feo, lo desagradable, la culpa, el castigo.

La masturbación como generadora de placer y de auto-conocimiento, era considerada como una fuente infinita de problemas para las personas, generándoles una cantidad de complicaciones en su salud que incitaban a no practicarla.

¿Pero esto era cierto? Creo que no.

Me voy a situar a mediados del siglo XX.

Alfred Charles Kinsey fue un pionero en la investigación sobre la sexualidad humana en Estados Unidos, realizó un estudio sobre el comportamiento sexual de hombres y mujeres que dio luz a la realidad cotidiana. Concretamente, el informe Kinsey sobre el comportamiento sexual del hombre en 1948 y comportamiento sexual de la mujer en 1953, donde se realizaron más de 20000 entrevistas a hombres y mujeres de forma completamente confidencial.

En él se puede extraer datos importantes respeto a la masturbación.

Se afirma que un adulto menor de 35 años tenía conductas de auto-erotismo 70 veces al año, mientras que los mayores de 35 años 33 veces. De la misma forma desvela que el 30 % de las mujeres casadas completaba su vida erótica con el auto-erotismo.

Volviendo a nuestros días, según una investigación realizada en el año 2019 por la compañía japonesa de juguetes sexuales TENGA en el que encuestó a 10.000 hombres y mujeres de diversos países (Reino Unido, Alemania, Francia, España, Japón, China, Taiwán, Corea y Estados Unidos), los españoles somos los que más practicamos el auto-erotismo, concretamente un 93% de los encuestados.

Siguiendo en los países europeos, un 82% de los franceses practican auto-erotismo. China se queda en la cola con un 73%.

Lo que nos tiene que hacer reflexionar no es la cantidad de personas que afirman que se masturban. Desde mi punto de vista lo importante es que el auto-erotismo se normalice, que se pueda hablar de esta práctica erótica de forma positiva, no viéndola como algo negativo o malo, inclusive dentro de una relación, puesto que, el auto-erotismo es auto-conocimiento.

Partiendo de esta idea hay que incluir todo el cuerpo. Hay que romper los esquemas de solo lo genital. El cuerpo es un todo erótico y hay que verlo y sentirlo como tal. Cada persona es única, con ello ponemos en valor la riqueza de la diversidad sexual.

Por lo tanto, tendrá prioridad por zonas de su cuerpo, en cambio otras serán menos prioritarias, aunque podrá disfrutar de todas.

La capacidad que tenemos de sentir abarca más que los órganos sensoriales, entra en juego todo nuestro mundo emocional, en el que median nuestros valores. En este punto hay que indicar que el valor se lo damos nosotros y nosotras, con lo que podemos tachar lo que sentimos como positivo o negativo, lo permitido lo no permitido. Un cóctel de ingredientes del cual no somos conscientes y que median en el sentir.

Por esta razón, nos tenemos que abrir al mundo de los sentidos, recuperar la capacidad que tenemos como sujetos receptores de placer, para darle ese sentido positivo a la experiencia. Con ello, podremos percibir y reconocer la intensidad de un bienestar sexual.

Abrirse a los sentidos, es abrirse a las emociones. Las emociones son expresiones potentes, que cuando las reconocemos como tales, permitimos que fluyan.

Al contrario, cuando experimentamos, por ejemplo, miedo o tristeza, y no las reconocemos como tales y las expresamos, pueden quedarse bloqueadas, con lo que, una mayor apertura de nuestro mundo emocional favorecerá nuestro propio placer y también el encuentro erótico.

El auto-conocimiento, este concepto nos sirve para marcar nuestros propios límites. Vamos a definir los límites como nuestras propias reglas de juego, aceptando con ella lo que nos gusta y como nos gusta y rechazamos todo que no nos gusta ni nos apetece.

A partir de este punto, podemos explorar todo nuestro cuerpo, el auto-erotismo como se ha apuntado en los párrafos anteriores lo abarca todo. Es más, debemos incluirlo todo, de esta forma no solo tendremos una erótica genital, sino que tendremos una erótica global, mucho más rica en matices y placeres, ajustada a nosotros y nosotras. Rompiendo de esta forma la monotonía y la rutina, que son extintores del deseo sexual.

Además, cuando nos apetezca compartir nuestra erótica, vamos a ser capaces de comunicar nuestros gustos, intensidades, movimientos y zonas.

La consecuencia más directa es que primero disfrutaremos de la forma que más nos gusta, así como también disfrutarán mucho más.

Por otro lado, no nos podemos olvidar de que el ambiente y la fantasía forman parte del auto-erotismo. La imaginación es un buen aliado, ya que supone una erotización del personaje o situación. Por ello, cuando nos sea posible, crearemos el ambiente propenso para que nuestro disfrute y nuestras emociones fluyan.

Un ingrediente más es el tiempo, es saludable buscar ese momento para nosotros y nosotras, sin prisas, sin presiones, dado que esto hará que repercuta de forma positiva en nosotros y nosotras. Buscar el disfrute desde la no condicionalidad y el fin (orgasmo). Date tu tiempo, vive el momento con todos los sentidos.

En definitiva, incluir el auto-erotismo como una conducta erótica más, tanto en soledad, como en compañía. Normalizar de forma positiva su práctica. Utilizarla como fuente de placer y de auto-conocimiento.

Bibliografía consultada:

Sanz, F., y Sau, V. (1997). Psicoerotismo femenino y masculino: Para unas relaciones placenteras, autónomas y justas. Kairós.

https://www.eroticfeel.com/es/blog/si-quieres-saber-como-nos-masturbamos-este-es-el-lugar-aqui-tienes-el-informe-tenga-2019-sobre-la-masturbacion

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